
Si ves que tu hijo se ve tentado a decir mentiras, debes enseñarle a decir la verdad, pero sin castigarlo de inmediato. La idea es que comprenda qué es lo que está mal.
Para incentivarlo a ser veraz, debes tratarlo positivamente, para que actúe por los motivos correctos, no por miedo al castigo. Si siente que puede alegrarte con decir la verdad, se sentirá motivado a no mentir más.
